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Programa Pastoral y Becas

Flor del Campo es una de las zonas más pobladas de la capital Tegucigalpa. PAG comenzó a trabajar en Flor del Campo en 1988 cuando no habían carreteras y las familias vivían en chozas de madera, no tenían agua ni electricidad. Las necesidades básicas eran tan grandes que las familias se preocuparon más por alimentar a sus hijos que en su educación. Esta zona marginal ahora alberga a 75,000 habitantes, con un alto porcentaje de adultos jóvenes sin educación formal. Con el apoyo financiero de la Iglesia Presbiteriana John Knox en Seattle, Washington, las condiciones de vida de estas familias comenzaron a mejorar y en 1992 se inició un programa de becas para apoyar a los niños y jóvenes en riesgo en sus estudios académicos. El Programa de Becas busca superar los problemas de la educación, alentar a estos niños y jóvenes a continuar sus estudios para convertirse en jóvenes profesionales, y mejorar su calidad de vida a través del acceso a la educación para abrir nuevas oportunidades para ellos.

Además, el programa ofrece sesiones de tutoría a estudiantes de toda la zona de Flor del Campo y sus alrededores. Estas sesiones de tutoría son proporcionadas por nuestros propios beneficiarios universitarios como una manera de invertir en sus propias comunidades. PAG también inició un Club Infantil para niños con el fin de enseñarles valores morales cristianos, respeto por los demás y una cultura de paz a través de expresiones artísticas innovadoras a niños que asisten a las diferentes escuelas alrededor de la zona.

Campamento de Jóvenes

Cada año se lleva a cabo un campamento de jóvenes para todos los estudiantes becados del programa. Este año, el tema principal del campamento de jóvenes fue, «Transformados». Esto basado en el verso de la Biblia: «No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

Los jóvenes participaron en actividades de manualidades, recibieron una charla sobre la sexualidad, y compartieron juntos un tiempo de alabanza y reflexión. Además, disfrutaron de la naturaleza del parque PANACAM. Para finalizar el campamento, se les hizo entrega de una Biblia y cada uno de éstos jóvenes recibió oración.